Espero que lo leas en algún momento.
Sabes que no soy muy buena expresando mis sentimientos, pero hay algo que si puedo decir con certeza que te quiero realmente y demasiado, cada vez más. Sé que tienes temores, y los comprendo, cada cosa que comienza con miedo termina en lo mejor de la vida, quiero hacerte saber que estaré a tu lado a pesar de todo, en las buenas y en las malas, que no te equivocaste conmigo. No creo que lo nuestro sea algo pasajero, nunca lo fue, desde ese momento en que nuestras miradas se quedaron en infinitos segundos, donde el tiempo no existía, desde ese momento todo fue especial y único. Me siento privilegiada y afortunada de que estés en mi vida. Puedo no ser perfecta pero te quiero realmente Ariel, por todo lo que eres. Perdón por usar nuestro blog para esto, pero me dieron ganas de escribir, y sobre ti. Juntos podremos con todo. Te quiero demasiado
Vanessa, tu morenaza
Nada Sin Titulo
Proyecto intelectual basado en la escritura de letras predestinadas a ser un algo con titulo
ESTAMOS VIVOS!
Habia una vez, un Ariel queriendo escribir, no, no era la sirenita, eran las sirenas de su corazon que comenzaban a sonar mas fuertemente por su querida polola, Vanessa.
Hola, estamos vivos, hemos dejado la pagina botada porque hemos gastado nuestro tiempo en pololear... ups, si, eramos amigos cuando comenzamos este proyecto, ahoritas pasamos a una fase donde las aparecieron flores en el estomago y las mariposas en la boca (o algo asi creo que era) pero no por ello dejaremos de escribir, estamos (o al menos el Sr. Ariel) con ganas de volver a escribir, no mentira, si pensamos aveces tan igual que nos asustamos. Volveremos dentro de estos dias (no mas de 2 semanas) con una historia nueva.
Te quiero Vane ♥... ahh y nos vemos gente :D
Hola, estamos vivos, hemos dejado la pagina botada porque hemos gastado nuestro tiempo en pololear... ups, si, eramos amigos cuando comenzamos este proyecto, ahoritas pasamos a una fase donde las aparecieron flores en el estomago y las mariposas en la boca (o algo asi creo que era) pero no por ello dejaremos de escribir, estamos (o al menos el Sr. Ariel) con ganas de volver a escribir, no mentira, si pensamos aveces tan igual que nos asustamos. Volveremos dentro de estos dias (no mas de 2 semanas) con una historia nueva.
Te quiero Vane ♥... ahh y nos vemos gente :D
Vane & Ariel
Miedo
Mientras Karlos terminaba de limpiar el suelo, intentaba no escuchar las
voces en su cabeza que le gritaban seguir manchando su nombre. Se hallaba solo en su casa con la música a todo volumen. Escuchaba gritos por doquier, caras donde
iba, que repetidamente se burlaban de el. Soltaba una lagrima fría por su
mejilla, pero nadie le importaba.
"Si me mato, nadie se daría cuenta, sino hasta que el olor a carne putrefacta se hiciera del aire y su esencia se repartiera en el ambiente", pensó.
Solía usar audífonos con volumen medio alto, para aparentar no escuchar lo que los demás pudiesen decir de él. Su música, de cierto modo le calmaba y al mismo tiempo le deprimía, pero solía evitar pensar en los efectos y solo lo disfrutaba en su soledad.
El tren hacia sonar un pitido, y un remeson en el hombro izquierdo le decía: "Hey!". De manera súbita abrió los ojos pero esta vez con mas angustia que nunca; no era ella. Al salir del vagón comenzó a subir las escaleras rumbo a salir a la calle, con los pensamientos y sensaciones comiéndose todo su pensar.
Al cruzar la calle se da cuenta que no estaba ni cerca de la escuela, de hecho nunca se había bajado en esa estación. Comenzó a caminar y pensar, sin poner atención alguna por donde iba, con la mirada en el suelo, pensando lo estúpido que fue al ir en busca de ella. Podría resultar ser era una linda coincidencia verla otra vez, en un momento oscuro para él.
Caminando, siente chocar de frente con alguien mas pequeño que el, sin ver quien era, elevando la vista para disculparse, ve que era ella. Sorprendido, se queda atónito; por un momento su corazón se paralizó.
Tenia ella nuevamente una lágrima recorrida por su mejilla; ella riéndose le exclama: "nuevamente nos topamos".
Sabado
Despertar, escuchar la misma triste canción del ennegrecido álbum... pensar y esperar se convirtió en la rutina de los próximos 2 interminables días.
Mientras abría la llave, un fuerte golpe sintió en el suelo. Dejó caer el vaso en el suelo y corrió a la sala de estar con el nerviosismo mas grande que había podido sentir en ese día.
Estaba ella... tirada en el suelo con las orejas llenas de sangre, convulsionando y con la mano derecha apretada, llena de sangre y a sus pies una carta.
La Dra, luego de ver la sobre-reacción de Karlos, posó su mano sobre su hombro y con una delicada voz le dice: "Ella estará bien mientras cuides bien de ella. No te sobrecargues queriendo cambiarla, solo apóyala y quédate al lado de ella para lograr algún avance en su estado emocional.
Con el mano le indico que podía pasar a verla, Karlos entro y la vio tendida en la cama junto con tubos de oxigeno para respirar, un pequeño salto le dio el corazón. Al sentarse a su lado tomó su mano y sollozando le dijo: "No tienes la culpa de nada, muñequita. A veces los hombres son un degenerado, se que se siente estar solo, las ganas de quitarse la vida, pero por una extraña razón..." Su lengua se durmió, hacia el otro lado de la habitación, vio el mismo monstruo que lo atormentaba, riéndose entre dientes diciendo "sabes que ella morirá, no te amará, menos a alguien como tu".
Ante tales aberraciones frente a él, los sentimientos le confundían, no sabia de que forma actuar. Decidió mirarla a los ojos y no escuchar esas voces oscuras.
Parecia como que intentaba comunicarse, pero simplemente no tenia las fuerzas necesarias para darle alguna respuesta.
Karlos, con mucha tristeza por verla en tal estado, se quedó sentado en un sillon blanco apoyado al lado de la cama de Kimberly afirmando su mano derecha con su menton apoyado al lado de su cuerpo.
Kimberly despierta y ve que Karlos tenia su mano, el no se dio cuenta de que había despertado y Kimberly no quería interrumpirlo. Miro la mano por severos minutos, pensando en como alguien que apenas la conocía podía estar ahí acompañandola. Sonriendo mira hacia arriba y derrama una lagrima. Luego el monstruo se alejo y Karlos respiró, la miró y la llamó muñequita, tratando de esconder la tristeza tras de una sonrisa.
Las confusiones que no carga el corazon, las imagenes que reflejan una razon, la mente y sus destellos de sentimientos. Pasaron 3 meses y Karlos parecía tener la relacion mas seria que podia haber aspirado a tener. Kimberly no parecia notarse mal, de hecho, su progreso en cuanto a su felicidad estaba incrementando notoriamente.
Los atormentadores pensamientos se marcharon, durante el periodo de noviazgo entre Karlos y Kimberly. Una noche celebrando su "mesversario", Karlos prepara una cena para demostrar el amor que sentía por ella. A lo lejos escuchaba risas por los dormitorios, risas malévolas.
El crujir de la madera bajo sus pies solo creaba un ambiente mas bizarro. Tratando de acallar esas voces se dirige al sótano en busca de algo. Sin saber que era realmente lo que buscaba, descendió al sótano y sin prender la luz comienza a caminar lentamente, sin nerviosismo, de una forma completamente tranquila. Deslizando su mano derecha sobre el estante encuentra una llave inglesa. Con mucha rabia y al mismo tiempo liberación comienza a golpear lo que parece ser un viejo baul.
El timbre suena las voces se callan, todo vuelve a la normalidad. Kimberly esta en la puerta, Karlos la recibe con un beso tierno y apasionado, un beso que hizo sentir a Kimberly como una despedida. "Estas bien, mi amor? Pareces algo diferente", preguntó ella con voz temblorosa. Él acaricia su mejilla, analizando cada peca de su cara, la mira a los ojos y dice: "Estoy bien muñequita, solo estoy feliz de que estás aquí. Mientras cenaban y conversaban, Karlos volvió a escuchar voces combinadas susurrando "Es tiempo ya", "Muerte", "Debes matarte". Karlos forzando sus ojos y oídos para despertar de alguna manera la pesadilla, dirige su mirada a Kimberly y esta vez se ve a si mismo, ojos apagados, pelo largo, una sonrisa media torcida mostrando maldad.
No habia amor ni pasion ni ternura, solo la amarga imagen de un Karlos atrapado en una persona que creyo haber dejado atras. La rabia de ver la imagen real de las voces que le atormentaban se apoderó de él y simplemente corrió, bajó las escaleras y comenzó a golpear a combos una especie de balde.
Golpeando sin cesar una mano lo detiene del hombro, era él nuevamente con la voz de Kimberly: "Amor que te pasa?". Enfurecido grita: "Callate". Las voces seguían atormentándolo, repitiéndole en su cabeza <<mírate como eres, te engañas a ti mismo, quien te querría a ti>>. Mirando de vuelta donde estaba si mismo esperando que Kimberly apareciera, sigue viéndose a si mismo estaba vez con una sonrisa burlona en su cara. Karlos cerró sus puños, corriendo persiguió su otro yo hacia su departamento.
Kimberly asustada huye a esconderse debajo del mueble de cocina tratando de escapar ya de la locura emanada de Karlos. No entendía su actuar, solo miedo era lo que sentía.
Escuchaba golpes acercándose, su corazón aceleraba. El ruido se acercaba, solo rezaba para que no la hallara. Sentía las murallas cerrarse.
El martillo rozaba su oreja y un extraño liquido goteaba sobre la cerámica
Kimberly intentando huir por debajo de la mesa, Karlos agarra su pie, gritando: "¡No esta vez!." Una fuerza incontrolable nace de él, pegando a Kimberly en la nuca con el martillo.
La difusa imagen de Kimberly tendida sobre el comedor comenzaba a aparecer sobre la mente de Karlos.
La impresionante imagen no tenía sentido en su cabeza. Sentía un sentimiento de perdida de realidad pero al mismo tiempo de una paz interior que lograba el nivel mas impresionante de realización personal alguna vez sentida por el ser humano.
"¿Que es amar sin los agónicos fantasmas de un ayer? ¿Porque sentir que la vida ha de tener un lindo final solo porque yo sufrí? Yo hoy no quise mas, tú lo pediste y ya no lo pude contener".
"Si me mato, nadie se daría cuenta, sino hasta que el olor a carne putrefacta se hiciera del aire y su esencia se repartiera en el ambiente", pensó.
Solía usar audífonos con volumen medio alto, para aparentar no escuchar lo que los demás pudiesen decir de él. Su música, de cierto modo le calmaba y al mismo tiempo le deprimía, pero solía evitar pensar en los efectos y solo lo disfrutaba en su soledad.
Esperando el metro en medio de la
multitud; entre los colores de sus rostros, veo una pequeña mujer, flacucha,
pálida, con pecas por sus mejillas, pelirroja, con corte de Matilda, usando ropa
negra y una falda violeta. Llevaba delineador grueso, un lado de su cara se le
marco; una lagrima recorrida negra. ¿Qué le habrá pasado?
Y mientras Karlos pensaba, la chica en
silencio secaba esa gota de su mejilla y subía al vagón. Preocupado, pero sin el valor necesario de preguntarle si se encontraba bien, subió al tren
por la puerta siguiente. Se apoyó en la ventana y comienza a balbucear en
silencio. Gira hacia un lado su rostro, y ve una cara desfigurada,
moribunda, riendo y junto a él, todo el tren como este monstruo. Al instante en que se estremeció alguien
tomándole del hombro le dice: "calma, despierta". Era ella, asombrado
y con la respiración mas fuerte de lo normal, mira por todos lados preguntándose donde se habrá ido el
monstruo, pero todo estaba bien.
Su mente ya no asimilaba bien que era real
y lo que no. A sus 17 años poseía una gran imaginación a pesar de su permanente estado de depresión.
Pestañeo fuerte para dejar que la
imaginación se marchara, abrió los ojos y seguía ella ahí con la mano y en su
hombro. "Lamento asustarte, solo quería verificar si estabas bien, parecías
estar sufriendo. Gritaste, pero al menos fue una terrible pesadilla", dijo
ella sonriendo, aun con la lagrima marcada en su rostro. Karlos susurró un "gracias"
avergonzado.
Sentía una fuerte atracción por esta chica, pensó en hablarle; ella le habló.
Sentía una fuerte atracción por esta chica, pensó en hablarle; ella le habló.
"¿Oye puedes...?" antes de alcanzar a terminar
su frase, Karlos la interrumpe torpemente. "Tienes algo en tu mejilla". Saca de su bolso negro un pequeño espejo
con aspecto de antigüedad, se mira, se sorprende, se limpia. Asintiendo su cabeza
le dice: "Disculpa por esto, soy tonta por llorar, me alegro
que este mejor" da media vuelta su rostro y se levanta del asiento.
La frase mas estúpida que pudo haberle dicho.
La chica se alejaba a otro extremo del vagón y él era la razón. "No importa"- pensó,- "Es mucho para alguien como yo". La chica mientras se bajaba del vagón miró hacia la ventana, con una sonrisa y un delicado gesto de adiós con su mano se despidió de Karlos. Complejamente no supo como reaccionar; ni su nombre sabía... era al parecer otra extraña de esas que poseen corazones que bombean sangre... ella lo hizo sentir distinto. Más que sangre, también tenia alma.
Movió su mano al despedirse sintiendo que el tren lo alejaba de lo que parecía más real
La frase mas estúpida que pudo haberle dicho.
La chica se alejaba a otro extremo del vagón y él era la razón. "No importa"- pensó,- "Es mucho para alguien como yo". La chica mientras se bajaba del vagón miró hacia la ventana, con una sonrisa y un delicado gesto de adiós con su mano se despidió de Karlos. Complejamente no supo como reaccionar; ni su nombre sabía... era al parecer otra extraña de esas que poseen corazones que bombean sangre... ella lo hizo sentir distinto. Más que sangre, también tenia alma.
Movió su mano al despedirse sintiendo que el tren lo alejaba de lo que parecía más real
Amanecía gris, y el cielo estaba esperando
su momento de estallo; mientras despertaba observando el basural donde estaba.
Sin ánimos, ni preocupaciones, sentía ese impulso interno que le gritaba que algo, una
parte de él, estaba feliz, pero al mismo tiempo incompleto. La confusión se
apoderaba de él; baño, ducha, café negro, pan tostado, caminata, metro... este último, el
lugar donde este impulso hacía agitar su corazón, a tal nivel de, no sentir esa brisa fría de
la mañana, ese aire pesado de "muchas personas en el mismo lugar", sino a revivir y
esperar con ansias calmar esa sensación.
Se arregló mas de lo normal, un poco más de
porción de perfume en su piel. Caminando acelerado su corazón matiz al son de
sus pasos hacia el metro.
Aquella niña despertó algo en el, algo que no sentía de hace un largo tiempo atrás. Mientras esperaba el tren, buscaba a su alrededor inconscientemente en donde estaba, pero, ¿que podría decirle si la encontraba?, ¿de qué hablarían?, ¿estaba decidido invitarla a salir? ¿qué es lo que buscaba realmente?
Finalmente el tren ingresó al anden, no había señales de ella. "Habrá
que continuar"- pensó mientras se abrían las puertas frente a él. Consiguió
sentarse pero esta vez no alcanzó el lado de la ventana, una señora se sentó
con mas prepotencia que él en aquel asiento. Observó el vagón, con disimulo, buscándola sin
resultado. Con cierta decepción y una extraña presión en el estomago, tendió a dormir, solo para tener la ilusión de que tal vez, de esa forma, podría encontrarse en una situación similar y finalmente aparecería. Si resultaba ser un sueño, no se decepcionaría. Solo
necesitaba mirarla.Aquella niña despertó algo en el, algo que no sentía de hace un largo tiempo atrás. Mientras esperaba el tren, buscaba a su alrededor inconscientemente en donde estaba, pero, ¿que podría decirle si la encontraba?, ¿de qué hablarían?, ¿estaba decidido invitarla a salir? ¿qué es lo que buscaba realmente?
El tren hacia sonar un pitido, y un remeson en el hombro izquierdo le decía: "Hey!". De manera súbita abrió los ojos pero esta vez con mas angustia que nunca; no era ella. Al salir del vagón comenzó a subir las escaleras rumbo a salir a la calle, con los pensamientos y sensaciones comiéndose todo su pensar.
Al cruzar la calle se da cuenta que no estaba ni cerca de la escuela, de hecho nunca se había bajado en esa estación. Comenzó a caminar y pensar, sin poner atención alguna por donde iba, con la mirada en el suelo, pensando lo estúpido que fue al ir en busca de ella. Podría resultar ser era una linda coincidencia verla otra vez, en un momento oscuro para él.
Caminando, siente chocar de frente con alguien mas pequeño que el, sin ver quien era, elevando la vista para disculparse, ve que era ella. Sorprendido, se queda atónito; por un momento su corazón se paralizó.
Tenia ella nuevamente una lágrima recorrida por su mejilla; ella riéndose le exclama: "nuevamente nos topamos".
De un beso en la mejilla le saluda, mojando
accidentalmente el rostro de Karlos. "¡Si!, no se es que me perdí
y no me di cuenta, perdóname no era mi intención chocarte" con una sonrisa
muy nerviosa termina de hablarle.
"Al parecer ibas tan concentrado como yo"- soltando una risa coqueta. "Si, es que.." mantuvo un pequeño silencio nervioso y continuo - "La música me deja un poco desconectado del mundo." Asintiendo con la cabeza le responde: "Lo sé, también me pasa y mucho. Pero ten cuidado con los autos, atropellan fuerte" Karlos se encontraba en un estado, donde el nerviosismo lo hacia actuar de la forma mas natural y sincera de la que normalmente tenía. "¿Estas bien?" preguntó Karlos haciéndole un gesto simulando la caída de una lagrima. "Si, descuida. Me tengo que ir, voy atrasada, cuídate en el camino, espero volver a encontrarme contigo". Con un beso en la mejilla y una palmada en la espalda echó ella a caminar casi trotando por la acera de la derecha.
"Al parecer ibas tan concentrado como yo"- soltando una risa coqueta. "Si, es que.." mantuvo un pequeño silencio nervioso y continuo - "La música me deja un poco desconectado del mundo." Asintiendo con la cabeza le responde: "Lo sé, también me pasa y mucho. Pero ten cuidado con los autos, atropellan fuerte" Karlos se encontraba en un estado, donde el nerviosismo lo hacia actuar de la forma mas natural y sincera de la que normalmente tenía. "¿Estas bien?" preguntó Karlos haciéndole un gesto simulando la caída de una lagrima. "Si, descuida. Me tengo que ir, voy atrasada, cuídate en el camino, espero volver a encontrarme contigo". Con un beso en la mejilla y una palmada en la espalda echó ella a caminar casi trotando por la acera de la derecha.
Con una sonrisa torcida, Karlos, mira como
se va caminando hasta desvanecerse de su vista. No podía quitar esa torpe
sonrisa de alegría de su rostro. Tomó un taxi para llevarlo a su hogar. Ese encuentro resulto ser de otro mundo para él; mirando por la ventana no dejaba de pensar en aquel encuentro accidental, quería saber su nombre e invitarla a salir. No tenia novia desde hacía 5 años, su ultima relación no fue agradable. Lo mas importante e intrigante del momento era saber porque lloraba. Segunda vez que se encontraban y estaba llorando.
Esperaré dos días mas para encontrarla en el tren o toparme con ella.
Esperaré dos días mas para encontrarla en el tren o toparme con ella.
Sabado
Despertar, escuchar la misma triste canción del ennegrecido álbum... pensar y esperar se convirtió en la rutina de los próximos 2 interminables días.
Mientras la tristeza abarcaba lo que podría
ser solo una ilusión que ya pudiese haber terminado; en la mañana, despertó apurado, tomo una
ducha rápida, se vistió con lo primero que su vista alcanzo, cuando el timbre
de su departamento sonó, rolando sus ojos, fue a contestar.
"Aló"- Y un silencio de viento hablaba nuevamente. "Aló" y una voz de mujer contestó:
"eeeehhhh... hola soy Kimberly, nos topamos en el metro y hace 2 días atrás por mi casa".
"Aló"- Y un silencio de viento hablaba nuevamente. "Aló" y una voz de mujer contestó:
"eeeehhhh... hola soy Kimberly, nos topamos en el metro y hace 2 días atrás por mi casa".
Ante tal situacion, Karlos no pudo mas en
su nerviosismo y le pregunto: -"¿Qué haces aquí? ¿Cómo llegaste?". Ella tímidamente le responde: "Si me
abres, te puedo explicar todo". Él golpeándose la frente con su mano,
corre velozmente para abrirle. Al abrir la puerta tropieza y cae a
tierra. Sin intención ella soltó una risa
juguetona, tapando su risa con la mano dijo:" Que gran entrada".
Sonrojado y nervioso, le guía al interior de su departamento, la sentó en su viejo sillón, le sirvió
jugo con hielo sin preguntarle. Estaba ansioso y nervioso, nunca estuvo en una
situación así. Mordiendo su labio la mira fijamente y ella lanza una pequeña
risa en al ancho del silencio.
Se acercó a ella en silencio lentamente
mientras ambos se miraban coquetamente. La tensión crecía al ritmo del silencio
que se ocasionó tras esa explosión química.
Kimberly mojo sus labios con la punta de su
lengua y quito la mirada, con su índice rasco su nariz puntiagudo.
Vergonzosamente murmura: "Sobre como llegue aquí... Eh, al día siguiente te vi
comprando cerca de aquí y andaba en mi bicicleta, entonces decidí seguirte para ver donde
vivías"- Los ojos de Karlos relevaron sorpresa- "Nnno pienses que
soy una especie de psicópata, generalmente no me comporto de esta manera, solo quería que
nos encontráramos..."
Karlos echo un brazo atrás de su cabeza rascándose
el pelo, ahogándose a propósito: "Bueno, es por eso que me fui en el metro
hace 2 días; esperaba encontrarte y me tuve que bajar ahí, estaba perdido y te
encontré. Me aleje por 2 días para no parecer psicópata y justo me arreglaba
para encontrarnos de casualidad. Algo de ti me despertó, y creo que provoque lo
mismo si no me equivoco." Kimberly soltó una risa nerviosa.
"No sabes lo complicado y extraño que fue. Yo no suelo ser así, de esta
forma. Y menos con un desconocido. Yo..." mientras comenzaban a
humedecerse sus ojos. Karlos le ofreció un vaso de agua y partió a la cocina con una prisa increíble.Mientras abría la llave, un fuerte golpe sintió en el suelo. Dejó caer el vaso en el suelo y corrió a la sala de estar con el nerviosismo mas grande que había podido sentir en ese día.
Estaba ella... tirada en el suelo con las orejas llenas de sangre, convulsionando y con la mano derecha apretada, llena de sangre y a sus pies una carta.
Desesperadamente busco su celular y llamo a
una ambulancia, mientras trataba de hacerle RCP. Al llegar al hospital,
caminaba de izquierda a derecha sin cesar nerviosamente, preocupado, quería mas
de ella, no encontraba explicación de como paso un momento cálido y coqueto a
algo tan trágico. Solo pensaba en decirle quiero tener una cita contigo.
Se sienta y se masajea la cien, auto calmándose, convenciéndose de que todo estará bien. La doctora Kutcher lo toma por sorpresa y se sienta al lado de él.
Se sienta y se masajea la cien, auto calmándose, convenciéndose de que todo estará bien. La doctora Kutcher lo toma por sorpresa y se sienta al lado de él.
-¿Quien eres?- a lo que Karlos respondió -un
amigo de kimberly, como se encuentra ella?- con un expresión de mucha
desesperación, tal como un psicópata a punto de ser encontrado.
-"Se encuentra mejor, ahora descansa.
Por tu expresión veo que eres mas que un amigo". Karlos no sabia en
realidad a que responder con eso, no tuvo elección que quedarse callado, no
quería que pensara algo raro.
"Bueno, Kimberly es alguien muy especial. La llevo tratando por mas de un año. Deberías de saber que la mamá murió un poco más de la cantidad que trato a Kimmy, el padre golpeaba a su mamá al llegar al trabajo dejándola inconciente, y luego iba donde Kimmy y la abusaba sexualmente. Un día el vecino lo que hacia este tipo, llamó a la policía y el papá mató a la mamá antes de que llegara Kim de su colegio y arranco. Ella lo encontró muerta. Desde ese día en adelante, se culpa día a día por la muerte de su mamá y por ser abusada. Ya tenido varios intentos de suicidio. Se ha cortado las venas y hoy tuvo un intento en tu casa."
Karlos shockeado por tanta información en menos de 10
minutos, tuvo un recuerdo escaso, donde el veía sangre a sus pies. Escuchaba
voces susurrándole "es tu culpa" varias veces. Con sus manos tapo sus
oídos para dejar de escuchar estas voces y dejar que el recuerdo salga de su
mente. Arrodillándose frente a la doctora llorando dice:" Por favor, trate de que viva, si puedo ayudar lo haré. Pero por favor, manténgala con vida"."Bueno, Kimberly es alguien muy especial. La llevo tratando por mas de un año. Deberías de saber que la mamá murió un poco más de la cantidad que trato a Kimmy, el padre golpeaba a su mamá al llegar al trabajo dejándola inconciente, y luego iba donde Kimmy y la abusaba sexualmente. Un día el vecino lo que hacia este tipo, llamó a la policía y el papá mató a la mamá antes de que llegara Kim de su colegio y arranco. Ella lo encontró muerta. Desde ese día en adelante, se culpa día a día por la muerte de su mamá y por ser abusada. Ya tenido varios intentos de suicidio. Se ha cortado las venas y hoy tuvo un intento en tu casa."
La Dra, luego de ver la sobre-reacción de Karlos, posó su mano sobre su hombro y con una delicada voz le dice: "Ella estará bien mientras cuides bien de ella. No te sobrecargues queriendo cambiarla, solo apóyala y quédate al lado de ella para lograr algún avance en su estado emocional.
Con el mano le indico que podía pasar a verla, Karlos entro y la vio tendida en la cama junto con tubos de oxigeno para respirar, un pequeño salto le dio el corazón. Al sentarse a su lado tomó su mano y sollozando le dijo: "No tienes la culpa de nada, muñequita. A veces los hombres son un degenerado, se que se siente estar solo, las ganas de quitarse la vida, pero por una extraña razón..." Su lengua se durmió, hacia el otro lado de la habitación, vio el mismo monstruo que lo atormentaba, riéndose entre dientes diciendo "sabes que ella morirá, no te amará, menos a alguien como tu".
Ante tales aberraciones frente a él, los sentimientos le confundían, no sabia de que forma actuar. Decidió mirarla a los ojos y no escuchar esas voces oscuras.
Parecia como que intentaba comunicarse, pero simplemente no tenia las fuerzas necesarias para darle alguna respuesta.
Karlos, con mucha tristeza por verla en tal estado, se quedó sentado en un sillon blanco apoyado al lado de la cama de Kimberly afirmando su mano derecha con su menton apoyado al lado de su cuerpo.
Kimberly despierta y ve que Karlos tenia su mano, el no se dio cuenta de que había despertado y Kimberly no quería interrumpirlo. Miro la mano por severos minutos, pensando en como alguien que apenas la conocía podía estar ahí acompañandola. Sonriendo mira hacia arriba y derrama una lagrima. Luego el monstruo se alejo y Karlos respiró, la miró y la llamó muñequita, tratando de esconder la tristeza tras de una sonrisa.
Las confusiones que no carga el corazon, las imagenes que reflejan una razon, la mente y sus destellos de sentimientos. Pasaron 3 meses y Karlos parecía tener la relacion mas seria que podia haber aspirado a tener. Kimberly no parecia notarse mal, de hecho, su progreso en cuanto a su felicidad estaba incrementando notoriamente.
Los atormentadores pensamientos se marcharon, durante el periodo de noviazgo entre Karlos y Kimberly. Una noche celebrando su "mesversario", Karlos prepara una cena para demostrar el amor que sentía por ella. A lo lejos escuchaba risas por los dormitorios, risas malévolas.
El crujir de la madera bajo sus pies solo creaba un ambiente mas bizarro. Tratando de acallar esas voces se dirige al sótano en busca de algo. Sin saber que era realmente lo que buscaba, descendió al sótano y sin prender la luz comienza a caminar lentamente, sin nerviosismo, de una forma completamente tranquila. Deslizando su mano derecha sobre el estante encuentra una llave inglesa. Con mucha rabia y al mismo tiempo liberación comienza a golpear lo que parece ser un viejo baul.
El timbre suena las voces se callan, todo vuelve a la normalidad. Kimberly esta en la puerta, Karlos la recibe con un beso tierno y apasionado, un beso que hizo sentir a Kimberly como una despedida. "Estas bien, mi amor? Pareces algo diferente", preguntó ella con voz temblorosa. Él acaricia su mejilla, analizando cada peca de su cara, la mira a los ojos y dice: "Estoy bien muñequita, solo estoy feliz de que estás aquí. Mientras cenaban y conversaban, Karlos volvió a escuchar voces combinadas susurrando "Es tiempo ya", "Muerte", "Debes matarte". Karlos forzando sus ojos y oídos para despertar de alguna manera la pesadilla, dirige su mirada a Kimberly y esta vez se ve a si mismo, ojos apagados, pelo largo, una sonrisa media torcida mostrando maldad.
No habia amor ni pasion ni ternura, solo la amarga imagen de un Karlos atrapado en una persona que creyo haber dejado atras. La rabia de ver la imagen real de las voces que le atormentaban se apoderó de él y simplemente corrió, bajó las escaleras y comenzó a golpear a combos una especie de balde.
Golpeando sin cesar una mano lo detiene del hombro, era él nuevamente con la voz de Kimberly: "Amor que te pasa?". Enfurecido grita: "Callate". Las voces seguían atormentándolo, repitiéndole en su cabeza <<mírate como eres, te engañas a ti mismo, quien te querría a ti>>. Mirando de vuelta donde estaba si mismo esperando que Kimberly apareciera, sigue viéndose a si mismo estaba vez con una sonrisa burlona en su cara. Karlos cerró sus puños, corriendo persiguió su otro yo hacia su departamento.
Kimberly asustada huye a esconderse debajo del mueble de cocina tratando de escapar ya de la locura emanada de Karlos. No entendía su actuar, solo miedo era lo que sentía.
Escuchaba golpes acercándose, su corazón aceleraba. El ruido se acercaba, solo rezaba para que no la hallara. Sentía las murallas cerrarse.
El martillo rozaba su oreja y un extraño liquido goteaba sobre la cerámica
Kimberly intentando huir por debajo de la mesa, Karlos agarra su pie, gritando: "¡No esta vez!." Una fuerza incontrolable nace de él, pegando a Kimberly en la nuca con el martillo.
La difusa imagen de Kimberly tendida sobre el comedor comenzaba a aparecer sobre la mente de Karlos.
La impresionante imagen no tenía sentido en su cabeza. Sentía un sentimiento de perdida de realidad pero al mismo tiempo de una paz interior que lograba el nivel mas impresionante de realización personal alguna vez sentida por el ser humano.
"¿Que es amar sin los agónicos fantasmas de un ayer? ¿Porque sentir que la vida ha de tener un lindo final solo porque yo sufrí? Yo hoy no quise mas, tú lo pediste y ya no lo pude contener".
Vane & Ariel
El Baile del Atardecer
Los pasillos era infinitos, corría y
corría. No tenía fin; sentía que alguien me perseguía, no podía verle la cara, cada vez que giraba una fuerza incontrolable
me impedía ver quién era el sujeto de esta carrera infinita. Desperté de un
gran respiro, estaba en mi habitación, las paredes sin gracia, muebles cuadrados,
mismo día de cada semana que pasa.
Solo aquí, entre el monótono viento de la ciudad y mi
intento de cambiar esta forma de vida, pero no lo sé. Los sueños parecen ser la
única emoción en todo esto.
Sin ánimos me levanto, me miro al espejo y
no siento nada. Se supone que uno se ama a sí mismo, pero ¿quién podría querer
a un ser humano como yo, sin vida, sin sonrisa, con cara de "blah"?
Quiero algo emocionante en mi vida, algo que despierte mi alma, algo que me haga
vivir; pero por alguna extraña razón siempre corro, y el deporte no me
caracteriza.
Es como si una chispa pudiese incendiar mi mente, y el miedo
de mi subconsciente creara la ilusión de que me falta algo...
Regresando de la universidad, encuentro un
sobre blanco en mi puerta, miro alrededor, sentí el perfume de una mujer. Sé
que mi vecino tiene una novia, quizás se le cayó rumbo a su destino. Golpee a
la puerta y me abrió la novia. Le pregunté si un sobre se le perdió, dijo no,
le agradecí por su tiempo. Quedé atónito y sin explicación, ¿será para mí?
¿Quién me habrá escrito? Digo, soy yo. La carta no tenía remitente ni destinatario; la letra parecía
ser de la delicada mano de una mujer. Estoy llegando a pensar que puede ser alguien que me quiere
fastidiar... alguno de los idiotas de la universidad que por verme sin novia me
crean una ilusión de que hay alguien allá… que se interesa por mi... no lo conseguirán...
pero aun así me cuestiono… ¿Quién será?
Eran las 6 del atardecer, comía mi pan con
queso, tomaba mi jugo de arándanos como era ya de costumbre, porque no me
sorprende; sentí que la carta me llamaba. Me inquietaba. Tomé la carta abrí un
poco, la tire, mire el sobre, y así sucesivamente duré por severos minutos. Me decidí,
lo abrí y comencé a leer.
"No he podido encontrar lo que he
estado esperando... sé que hay algo dentro de este mantel sucio... la sorpresa
no me inquieta, el tiempo que me lleva tampoco... abrir, cerrar, destruir,
amar, mentir, sentir. Cada proceso incluye una transición. Yo no quiero
escribir, tu no quieres llorar, yo no quiero sentir, tu no quieres cambiar...
ahora simplemente rompe el cristal, escudriña tu igualdad, yo no he podido y no
sé si jamás, pero mientras viva, tú, por hoy, serás mi libertad"...
¿Que querrá decir esto? No tiene mi nombre,
ni quien la escribió. ¿Será que alguien me quiere timar? Pero tiene algo de
lógico... En realidad no se qué pensar…, quizás deba descansar mis ojos, volver
a la rutina. Quizás sea otro de mis sueños sin sentido y orientación, mañana
volverá a ser igual.
Hoy al caminar por la calle Gritter
encontré un celular muy antiguo. No estaba en mal estado, de hecho parecía como
recién comprado. Miré al rededor, pero no había nadie, así que seguí mi camino
al almacén a comprar pan. Algo estaba ocasionándome una variación; no sé si lo
que siento es temor o desesperanza de mi estado mental.
Subiendo las escaleras, veo en mi puerta
otro sobre con mi nombre esta vez. Misma letra de la mano de una mujer, mismo
perfume. Si fuese un espía, buscaría el ADN, la encaro y le diría "para de
timarme, no es gracioso, juegas con mi mente". Lamentable no lo soy, no
tengo dinero para contratar a alguien, y no conozco alguien para un favor así,
y mi edificio es antiguo, así que cámaras tampoco tengo.
Es así... tengo la intención, pero la circunstancia no me
acompaña. Ya son 5 años desde que me independicé y no tiene mucha lógica el
seguir de esta manera… aunque, siempre he sido igual.
Intento pero no quiero... no quiero cambiar, pero
inconscientemente creo que lo estoy intentando
No queda más que leerlo. "Hola Andrés,
esta carta no suena nada como, quizás te preguntes quién soy, aún no es tiempo
de conocernos. La primera carta era como una entrada, un appetizer, para los
cocineros. He querido darte mi filosofía, así por llamarlo, como un regalo
hacia ti. El celular que te encontraste es para ti, es para más adelante, por
ahora solo recibirás cartas. He notado que últimamente sientes que quieres
sentir algo, como el otro día que despertaste de tu sueño en que corrías por el
pasillo infinito. Bueno que tengas un lindo día."
Asentí con mi cabeza, asimilando más el
asunto que estaba en ese instante en mis manos. Había “un alguien” interesado
en mi, un alguien que sabía mucho de mí; el esquema de mi vida se viene una vez
más abajo, lo que no sé es si esto me llevará a un lugar, o sea quizá alguna
especie de brujería de parte de algún psicópata o alguna tipa obsesiva... tendré
más cuidado con mis pensamientos, las paredes y mi cabello parecen tener oídos
propios. Aun así... esto se vuelve interesante. Decidí en ese instante que me
empeñaría por encontrar la fuente, la persona que estaba obsesionada conmigo,
sin importar la o las consecuencias.
Pasó una semana sin saber de esta psicópata,
pensé "bueno, su obsesión acabo". Me tocaba Taller en la universidad,
es una lata. Te hablan todo el día, no hay actividades solo escuchar, escuchar
y escuchar, ni te dejan escribir. Abrí el libro, encontré otra carta.
La carta contenía un sello extraño, lo había
visto en algún lugar antes, pero mi mente no lo recordaba bien. Comencé a abrir
la carta y calló un pétalo seco de una flor rara. Mientras la veía caer sobre
mi escritorio, me percate de una mancha al costado derecho inferior de la
carta... creo que era sangre, no lo se... pero era rojo y estaba seco. Los
detalles no me importaron mucho así que comencé a leer...
"No hay maquillaje en el mundo en que
puede embellecer un corazón feo", lo rojo es lápiz labial. Busca algo hoy
que tenga que ver con esta frase, y me envías un correo electrónico que sale en
el teléfono suerte.
Aquella carta significó como un puzzle para mi... es como si
ella me estuviese manipulando en su máximo nivel. Todo paso o pensamiento que
tenía ella se adelantaba, y de alguna manera u otra hacía las cosas que me pedía.
De cualquier forma, ¿qué tengo que perder? Si resulta ser un sicópata, bueno,
mi vida se termina más pronto (no me asusta), pero si viene algo que me ayude a
salir del rutinario pensamiento... es mejor intentar creo yo. Mentira, no lo
sé. Quizás es lo mismo que ella intenta decirme con las cartas y el celular.
Guardé la carta en mi cuaderno de anotaciones y partí rumbo
a mi casa. El camino es largo, y tengo posibilidades de viajar en bus, auto o
caminar; decidí caminar para poder ver algo que me pudiese mostrar la palabra
exacta con la cual responder a su correo.
En el camino vi a una pareja discutir, el hombre
era bien parecido, para no sonar tan gay, y la muchacha era bonita, por no
decir excesivamente atractiva. Trate de parecer que no escuchaba; es una
discusión de parejas, ya es incómodo pasar al lado. Veo que en la cara del
hombre se frunce más y más, su puño está cerrado y apretado, de a poco lo va
levantando. La muchacha parece no intimidarse y le sigue discutiendo cada vez
mas desafiante, hasta llegar al punto de escupirle en la cara.
La reacción de éste tipo fue impactante, por lo menos para
mí. Levantó su pie derecho y dando un perfecto ángulo de 270° de un puro toque
su cabeza se fue hacia atrás y calló de espalda al suelo.
Sus palabras:
"Déjame"
El silencio y la sangre se esparcían por sobre el asfalto...
¿Qué debería hacer, seguir mi rumbo, o esta es la
oportunidad que mi escritora sicópata omnisciente me presenta? ¿Tendré la
capacidad de entender su mensaje? ¿Tendré las fuerzas necesarias para manejar aquella
situación descontrolada? Bueno me decidí. Seré una esponja. Recorreré el sucio suelo al ser olvidado
por quienes me vieron alguna vez. Ella será mi gota de Quix que esparcirá la
belleza en mí y seremos la realidad de todos. ¿Es esto posible? ¿Amor? ¿Sentir?
Que estupidez! Aun siquiera he visto su rostro, siquiera le he escrito alguna
carta ni hablado ni nada y ya me estoy armando un cuento con ella...
La respuesta está... la respuesta es ella, sea como sea,
viendo cualquier tipo de escena, mi constante es ella. Creo que me estoy
apegando a algo que no se si exista... pero bueno
"No hay maquillaje en el mundo en que puede embellecer
un corazón feo"… si no tienes qué ver, no tienes que juzgar sin conocer.
Decidí tomar rumbo a una librería, a
comprarme un cuaderno nuevo para seguir escribiendo mis descubrimientos de cada
acertijo que me escribe atada en las hojas y una carpeta para guardar cada
carta perfumada a rosas con mezcla de lirios. Debe ser alguien atractiva, las
mujeres con letra linda son hermosas. Pero, ¿qué estoy pensando? Dios mío, ¡es
una ilusión! No conozco el rostro solo asumí que era una mujer. Tonto Andrés.
Mientras pagaba, el cajero me hacia entrega,
junto con la bolsa, un sobre. Pensando que se equivocaron de bolsa fui a
devolverlo; el cajero diciendo:" solo sé que una chica llego a dejarlo diciendo
que te lo entregara, dejándome este sobre y una foto tuya para saber a quién
debía entregárselo".
Me entregó el sobre y mi reacción fue de lo
más extraña. Simplemente le di las gracias al cajero y me llevé el sobre, con
mi cuaderno de anotaciones y mi carpeta, rumbo a lo que sería un nuevo
acertijo, una nueva pista. No alcancé a recorrer siquiera una cuadra y mi mente
me obligaba a gritos que abriera aquel sobre. Me acerqué a la cuneta de la
calle y me senté a abrir la carta. Esta vez abrí con mucho cuidado el sobre en
caso de que me hubiese dejado una pista o algo.
“Querido Andrés, me imagine que debes haber
solucionado mi acertijo. Como siempre un paso más adelante que tú, ya queda
poco para conocernos, espero que estés nervioso, al menos yo sí. ¿Alguna vez
piensas en lo que todo lo que te gustaría hacer? Empiezas a fantasear, e
imaginas una vida que queremos pero no es una realidad. "El problema no es
tu presencia en mis sueños, sino tu ausencia en mi realidad" Suerte
solucionando."
Detrás de la carta había un dibujo de
atrapa sueño, con la inicial M en la punta de la hoja.
Sin darme cuenta realmente, estaba bloqueado mentalmente... así
que decidí correr. Ausencia de realidad, sueños reales, fantasiosos, no
entendía que era qué.
Llegué a mi habitación y encontré un charco de algo
espeso en los pies de mi cama... Por un momento llegué a pensar que era sangre,
pero me atreví a tocar el suelo y olorizar; era ketchup. Miré debajo de mi cama
y encontré un gato tieso. Yo no tenía ningún peluche, era imposible que fuese mío.
Nadie mas había entrado en mi pieza, ¿cómo iba a ser posible esto?
Lo saqué con cuidado y era el peluche más real que alguna
vez había visto. En sus patas había agujeros; encontré un papel y un lápiz y
los comencé a mirar detenidamente. Parecía una hoja sacada de
de un cuaderno. Se manchó con un poco de ketchup. Busque un paño para limpiar. Veía
letras escritas por la misma mano de la escritora: "La fantasía no es una
forma de evadirse a la realidad, sino un modo más agradable de acercarse a
ella". Lo re leí varias veces, tratando de averiguar como la carta y este
papel juegan juntas. Camine como si fuese una marcha por todo mi departamento.
Me senté y leí ambas cartas. Vaya esta chica si sabe meterse en mi mente.
Tome el lápiz que venía en el peluche e intente escribirle.
No sabía que responderle, lo que me escribía cada vez se me hacia mas
intrigante; yo no podía ponerme a tal nivel de escritura. No sé realmente que
pasó, pero todo empezó a adquirir un toque de fascinamiento. Mis primeras líneas:
"Si nada fuese como pienso que es, ¿cómo puedes pensar
de la forma en la que pensaría si no estuvieses?"
No pude escribir más. Las ansias de conocerla me consumían.
Fui al parque y me senté frente a un árbol.
Mi cabeza se partía, mi corazón latía
rápido. Miraba como la Luna se reflejaba en el pasto y como la luz traslucía
entre las hojas y las ramas. Pensé en como seria ella, su voz, sus ojos, su
sonrisa, su cabello. ¿Cómo será que quiero acercarme sin conocerla? En voz alta
dije "como". Mire hacia la izquierda, y sonó el celular que me había
"entregado"; en la pantalla aparecía el texto “ELLA”.
Tome el celular pero no sabía qué hacer;
contestar iba a significar rendirme. Aun no lograba entender sus palabras, aun
no lograba siquiera responderle algo y aun así ella ya tenía mis respuestas. Le
corté, apagué el teléfono y lo dejé sobre la rama del árbol en cual estaba
sentado. Corrí desesperadamente cuestionándome si era la decisión correcta.
Me detuve, fui en busca del celular. No
quise prenderlo, hasta lograr descubrir sus palabras, que es lo que realmente
quiere que descubra. Debía acercármele de alguna manera, quizás llamándola era
el camino. Vaya, que decisión más estúpida que tome. Mi problema de enfrentar
un sueño hermoso que tengo sobre ella… Iré a mi departamento esperando su
llamada y pedirle mis disculpas por tardar tanto. Creo que esperaba que me
sintiera preparado y dejar de soñar. Tan gluppy que salí.
Me senté en la pequeña mesa para uno de mi
departamento con el celular en el centro. No existía música ni sonido que
calmase mis ansias. Agarré un lápiz y una grabadora. Comencé a escribir en mi
cuaderno, pero la noche se hacía vieja y la luz comenzaba a llenar mis oídos
con pensamiento ajenos. ¿Qué hacer? Ni estudiar quiero sin antes tener esto
resuelto.
Comenzó a sonar, sentía como los latidos de
mi corazón se escuchaba por el eco. Moje mis labios, tragué saliva que acumule
en mi boca. Aun sin resolver nada, quería hablar con ella, quería escuchar su
voz, quizás el problema se debía solucionar de a 2. Me estoy tardando… respiré
profundamente; vaya me siento como un escolar de media; y apreté el botón de
contestar.
"Calle 3 esquina Gritten... el papel,
el lápiz y el peluche" sonó de una voz rasposa y apenas entendible. No entendía
nada, pero se me pasó por la mente que quizás la habían secuestrado y corría alguna
especie de peligro. Pero no tenía sentido, si fuese un secuestrador me hubiese
pedido dinero y que no llamase a la policía, pero no dijo nada así. No
entiendo...
Llegue a la esquina, miro hacia los lados
no hay nadie, que raro. Comenzó a vibrar el celular.
"Llegas tarde a los pensamientos, eres
tardío en la realidad de los sueños, ¿qué te sucedió?" Un silencio se
ocasionó y yo sin saber que decir "El tiempo ha cegado tu mirar, mi vida y
tu mente, nuestra realidad. Me encontraras donde el sol no tape la oscuridad,
donde la noche sea eterna y las estrellas brillen por falta de amor. Lo intenté
Andrés...” y cortó súbitamente el teléfono.
Me quede marcando ocupado, ¿tardé? ¿En qué
tardé? ¿Lo intenté? ¿Intentar qué? Cada vez mi cerebro se revolvía más; cada
vez todo es más confuso. No soy filósofo para intentar dejar historia sobre la
vida. Mas allá veo una persona caminar hacia al este, y ya comenzaba a
amanecer. ¿Será ella? Bueno, tiene la figura de una mujer. Tanta coincidencia
que me deja la vida.
Camine sus pasos al ritmo de un león en
caza. No quería que me descubriera siguiéndola. Que psicópata me he vuelto.
¿Era ella? No lo sé, pero la seguí por unas
5 cuadras escondido. La mire y entró a una casa muy bien acomodada. No parecía
que viviese con alguien más, pero había algo en ella que, no sé, me distraía.
Me escondí entre los arbustos; la veía por
la ventana de su habitación. Pero estaba en su cama tendida, enchufada a una
maquina. Era una adolescente, parecía de 19 años, se veía enferma. No entiendo
que es lo que pasó; aparece al lado mío, quede inmóvil. ¿Cómo puede estar en 2
lugares al mismo tiempo? "Andrés, esperaba tu visita. Me llamo Marceline.
Debes estar confuso y preguntándote que hago en mi cama y aquí a tu lado. Para
empezar, yo estoy en coma, mi familia lucha para que viva, tuve un accidente de
autos, al igual que tu....
"La única forma de despertar esto es
dirigiendo nuestra unión, consolidando lo que tú puedes llegar a sentir por mí.
¿Porque no entiendes lo que te escribía? Es porque aun no hallas la salida.
Hubieron distintas estrategias para hacerte llegar al despertar, pero mientras tú
no alcanzaras el amarre amoroso a algo, no podrías salir. Ahora que tú me
fuiste a buscar, no fue realmente por tu voluntad propia, yo te traje hasta aquí.
Lo que siento por ti puede ser tan real como quieras sentirlo, pero lo que no
puedes negar es que tú te amas más de lo que crees, sino mírame. Esperaré tu
beso en mi frente cuando despiertes, porque esto se terminó."
Vane & Ariel
Bienvenidos
Bienvenidos a Nada Sin Titulo
Un espacio donde las letras se combinan y no hacen palabras.
Como blog publicaremos semanalmente una historia distinta, las cuales tienen la particularidad de ser varios escritos que se elaboran simultaneamente por nosotros 2 (Vanessa & Ariel).Las publicaciones se harán de forma semanal (Domingos) las cuales tendran acceso liberado para comentar, especular u opinar acerca de nuestro proyecto (sin necesidad de tener cuenta Google)
Se aproxima la publicacion de nuestra primera historia como escritores, asi que esperamos sus comentarios y eso.
Vane & Ariel.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)